VALLE DE MÉXICO, Méx.- Ecatepec y Nezahualcóyotl, los dos municipios más grandes y poblados de la zona metropolitana, son los más afectados históricamente por el desabasto de agua potable, principalmente por la falta de infraestructura adecuada de la red de distribución que genera fugas que bajan la presión, así como disminución en el suministro que han causado marchas y protestas.
Pese a que ambos municipios tienen fuertes percepciones vía cobro de impuestos, así como por participaciones federales y estatales, mantienen sus sistemas de distribución de agua potable y pozos sin mantenimiento, sólo en el caso de Nezahualcóyotl el alcalde Juan Hugo de la Rosa reconoció que tienen un rezago en la materia por más de 50 años.
La recurrente carencia de agua potable ha generado manifestaciones que en los últimos dos años se intensificaron en ambos municipios, principalmente en Ecatepec, donde habitantes de 200 colonias encabezados por los diputados Faustino de la Cruz, Claudia Cerón, Guadalupe Román y Azucena Cisneros Coss tuvieron que marchar y hacer una manifestación en la Comisión de Aguas del Estado de México (CAEM) para que ésta se comprometiera a manejar las redes de agua y hacer llegar el líquido por tandeo a las 200 colonias que por meses permanecieron sin abasto, lo que representa más de la mitad de las 350 que conforman el municipio con un déficit de dos mil litros de agua por segundo.
Además, se acordó la reparación de 17 de 81 pozos de agua que no funcionaban a principios de 2018, así como la atención de fugas que, aseguró en su momento la diputada Cisneros, generó en Ecatepec una epidemia de piojos por la falta de aseo personal, debido a la carencia del líquido en lugares como la colonia Ciudad Amanecer, donde duraron nueve años sin suministro de agua de la red, por lo que tuvieron que adquirir el líquido mediante pipas con un costo de mil 300 a mil 800 pesos por cinco mil litros.
Al respecto, el alcalde de Neza, Juan Hugo de la Rosa, reconoció que tras un abandono de 50 años y múltiples gestiones, el gobierno del estado accedió a principios de 2018 a una inversión de mil 200 millones de pesos para sustituir 264 kilómetros de la red de agua potable en el segundo municipio más poblado de la entidad habitado por 1.5 millones de habitantes.
De la Rosa explicó a El Sol de México que en varias ocasiones tuvo que realizar mítines para lograr presupuesto para mantenimiento de la red de agua.